Un momento

Saúl Ñíguez es un rara avis del fútbol actual. No hay duda de que es un centrocampista, no hay duda de que llegando puede ganar partidos y no hay duda de que convive con fotografías que lo han señalado como único en aparecer y erigirse en momentos de gran trascendencia. Pero en su relación con el juego es difícil encontrarle una ubicación, tanto espacial como táctica. No hay una posición concreta que lo acoja, ni una rutina clara de movimientos, sobre todo porque las circunstancias le han obligado a una presumible polivalencia que no han orientado ni encarrilado una evolución definida. Eso seguramente le ha restado algo de presencia y continuidad para una posición tan relacionada con la participación como la de centrocampista.
Tienda de camisetas baratas de futbol, nuevas camisetas del mundial 2018.
Y es que entre los cajones en los que se ubican los futbolistas y sus tipologías, ha tenido espacio, especialmente valorado, aquel jugador que tiene posición de partida pero no misión específica. Las posiciones son vistas desde un prisma de posibilidades, modificándose la mentalidad con la que el jugador, el entrenador y el aficionado entienden el molde de una demarcación. Así, los delanteros, los laterales o los porteros hacen cada vez más cosas, en más zonas del campo, con una responsabilidad mayor. En dichas consideraciones, Saúl Ñíguez parece haber ido en dirección opuesta, pues puede jugar en varias posiciones pero en todas se relaciona de manera muy similar. Y esta temporada, jugando la práctica totalidad de partidos en la base de la jugada, apartado de la banda, tampoco ha parecido del todo cómodo. Suelto.
El particular contexto competitivo que afrontó el Atlético obligó a Simeone a realzar y hacer crecer piezas concretas que necesitaban de un rol dentro de un sistema que, en parte, ellos construirían. Correa ocupó definitivamente y con rango de titular la banda derecha y Thomas pasó a ser elemento titular o de rotación con plenos derechos y cantidad de minutos. En ese singular viaje por encontrar fichajes donde no los podía haber, Simeone pensó que, dado el contexto, debía de darle a Saúl un puesto en el mediocentro o como su acompañante, desligándole de una de las dos bandas. Y eso, en el momento actual, ha sido algo más difícil para él.
Encuentra zapatillas y botas de fútbol baratas:Magista, Mercurial superfly, Tiempo.
La zona del mediocentro requiere de una toma de decisiones muy particular. Así lo explicaba el propio Ñíguez en una entrevista para el diario ‘El País’. En ella, Saúl argumentaba que necesita de una mayor concentración para ejercer con naturalidad la posición de mediocentro puro, una que requiere de otros tiempos. Pero además, el Atlético ha cambiado algunos comportamientos colectivos que no le han ofrecido el protagonismo que Saúl, un jugador instintivo en tres cuartos de campo, podría desarrollar. Como mediocentro,
Saúl está en fase de constante aprendizaje, no sólo táctico sino también técnico, pues su control no es tan obediente y su pase no es tan capaz para encontrar a cualquier compañero en cualquier circunstancia. Pero como acompañante, en el 4-4-2 más reconocible, no hay tanta oportunidad para saltar de posición y llegar al área.